TEMA DEL MES

TEMA DEL MES

noviembre 11, 2018

VERSÍCULOS PARA EL CUADERNO ESPIRITUAL DE ESTA SEMANA


TEMA DE LA SEMANA



Si les preguntara, “¿Cuántos sienten que estarían dispuestos a morir por Jesús?”, no dudaría que algunos lo estuviéramos. Pero, este mes, no estamos hablando de morir por Jesús y Su causa, sino de presentar nuestros cuerpos en “sacrificio vivo, santo, agradable y racional”. Lo de ser sacrificio vivo, santo, requiere entrega, disciplina, obediencia, y mucho, mucho Dios.

Salmos 50:5 dice, “Juntadme mis santos, los que hicieron conmigo pacto con sacrificio.”

El Salmo 50 es un salmo de instrucción. Si leemos toda la división 50, encontraremos referencia a muchas cosas: La venida de Cristo, el día de juicio, que la obediencia es mejor que sacrificio, que obedecer requiere reconocer a Dios en todo, ya que, sin Su ayuda, no podemos vencer el mal, que la hipocresía es un mal que será juzgada severamente por Dios, y que nuestra adoración ha de ser genuina.

Hoy, nos vamos a enfocar en el versículo 5 para deseo ver qué podemos aprender en cuanto a presentar nuestros cuerpos en sacrificio SANTO.

(1) JÚNTENME a mis santos. La primera pregunta que me hice al leer esto fue: ¿No puede Dios “juntar a Sus santos”? La respuesta es: Sí. La verdad es que Él es quien nos juntará cuando llega el momento final. Mas hemos de recordar que Dios nos ha creado para Su honra y gloria, y que tanto Su misión, como la misión que nos ha encargado nuestro Señor Jesucristo, es la de ir y hacer discípulos a todas las naciones, juntando así a Sus santos.

Esta tarea requiere sacrificio de nuestra parte. No que muramos (Jesús ya hizo eso), sino que vivamos, separados del pecado, con el fin de dedicarnos a juntar a los Suyos. ¿Quiénes son los Suyos? Aquellos quienes obedecen el mensaje del evangelio. Aquellos quienes, arrepentidos de sus pecados, depositan la fe que Dios les ha dado, en la persona de Cristo Jesús. ¿Cómo los juntamos? Aquí es donde entra lo del discipulado. Los juntamos por medio de ayudarles caminar diariamente con Dios.

(2) Júntenme a MIS santos. Nos urge entender que no todo miembro del CDV es uno de los santos de Dios. En nuestro medio hay de todo. De lo único que estoy seguro, es que Dios conoce a los Suyos. Algunos luchamos por ser fieles en asistir a los Centros De Acción, discipular y hacer el Cuaderno Espiritual. Luchamos para servir de ánimo a los demás, pero, cada día se nos hace más difícil al quitar nuestro enfoque de Jesús para ver las olas de la tormenta. Otros, el enemigo nos tiene completamente detenidos en el asunto de juntar a Sus santos. Sabemos que debemos estar haciendo las cosas que hacemos en el CDV, ya que el Espíritu Santo nos motiva, pero, allí estamos. Detenidos sin hacer nada. A algunos, ya el Espíritu Santo ni intenta conmovernos. Y aquí estamos, haciendo lo menos posible, esperando que el Señor venga por nosotros. Luego, hay otros que están aquí que ni siquiera son de Dios. Muchos de ellos, ponen en vergüenza a algunos miembros, ya que, no conociendo a Dios, hacen más que (en sentido de obras) que los que sí le conocemos. En Lucas 7, Jesús dice que estos dirán, “Pero, Señor, sacamos demonios en tu nombre y sanamos en tu nombre”, más Él les dirá, “Apártense de mi hacedores de maldad. Nunca los conocí.” Dios conoce a los Suyos. Ténganlo por seguro.

(3) Júntenme a mis SANTOS. Tú y yo tenemos el gran privilegio de ser llamados “santos”, pero no por nada que nosotros hayamos hecho, sino por el pacto con sacrificio que hicimos con Dios. Los santos de Dios no servimos a Dios parar algún día llegar a ser santos. Le servimos porque ya lo somos. Una de las razones que me presentan mis amigos incrédulos por las cuales no aceptan a Jesús, es porque saben que no van a poder vivir en santidad. No han comprendido que, sin Jesús, nadie puede hacerlo. ¡Nadie! Cuando aceptamos a Jesús, algo maravilloso sucede en nosotros. Algo que solo Dios puede hacer. Al depositar nuestra fe en Jesús, el Espíritu de Dios, entra a nuestro espíritu humano, y lo hace nacer de nuevo. Y es ese nacimiento espiritual, que nos permite ser santos. Es ese nacimiento espiritual, el cual nos permite presentar nuestros cuerpos en sacrificio vivo y santo.

Hermano, si estás pensando que está difícil, por eso es que se llama sacrificio. Entre más difícil, mayor el sacrificio. Yo considero un tremendo privilegio el hecho que Dios me haya dado la oportunidad de expresarle mi gratitud y amor, concediéndome la oportunidad de presentarle mi cuerpo en sacrificio vivo y santo. De lo contrario, no podría darle absolutamente nada.

Amigo, ¿qué harás con la vida que Dios te ha dado hoy? En Mateo 10:39 Jesús dice algo interesante. Dice, “El que halla su vida, la perderá; y el que pierde su vida por causa de mí, la hallará”. O puedes dedicarte a las cosas de este mundo para perder tu vida, o puedes entregarte a Jesús para encontrarla. La decisión es tuya.

noviembre 05, 2018

CMCE - 1 Pedro 2.5

CUADERNO ESPIRITUAL - 1 Pedro 2:5


“vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo.”

El Apóstol Pedro compara a la iglesia a una casa espiritual. Esta casa tiene como base y fundamento a Cristo, quien es la roca o piedra viva sobre la cual es edificada la iglesia. En tiempos antiguos cuando se construía un edificio de piedra se ponía en el fundamento una piedra especial, fuerte, que servía de apoyo inicial, formándose ángulos con las otras que se iban agregando, esta piedra representa a Cristo, sobre la cual descansa el pueblo de Dios.

Es irónico hablar de piedra viva, ya que normalmente una piedra carece de vida, sin embargo, esta piedra que representa a Cristo, venció la muerte y hoy está vivo. Sobre esta piedra preciosa son edificadas las piedras vivas, que representan a los creyentes, que hermosa ilustración de nuestra relación con Cristo, en él tenemos vida y vida en abundancia. Cada vez que un cristiano muere en este mundo su cuerpo es dejado en el cementerio, sin embargo, su espíritu está más vivo que nunca.

Ahora los creyentes no solamente somos piedras vivas sino también sacerdotes santos, muchos que venimos de un trasfondo católico pensamos que esta posición solo le corresponde a algunos líderes principales en una religión, sin embargo esto es contrario a lo que la biblia enseña en el nuevo testamento, todo creyente es un sacerdote, y todo sacerdote es un creyente.

¿Qué caracterizaba a un sacerdote? El Pastor John Macarthur señala algunas características “el sacerdotes son elegidos por Dios, son limpios de todo pecado, son ungidos para servir a Dios, son preparados para el servicio, son ordenados para una vida de obediencia, deben de andar con Dios y honrar su palabra, deben influenciar a los pecadores y comunicar el mensaje de Dios al pueblo.” estas características tenía un sacerdote en el antiguo testamento, estas características deberíamos de tener cada uno de nosotros en nuestro diario vivir.
¿Cuál era la función principal que tenía un sacerdote en el antiguo testamento? Era el de ofrecer sacrificios de animales a Dios. en ese tiempo habían 4 tipos de sacrificio, dos eran para reconciliar al Pueblo con Dios por causa de su pecado y dos eran sacrificios de acción de gracias.

¿Qué tipo de sacrificios deberíamos de realizar hoy en día? Sacrificios de alabanza y acción de gracias ¿Por qué es que ya no ofrecemos sacrificios de animales? Ya no lo hacemos ya que ya no son necesarias. Cuando Juan el Bautista vio de lejos a Jesús dijo lo siguiente “he aquí el cordero de Dios, que quita el pecado del mundo” Cristo entrego su vida y fue el sacrificio perfecto por los pecados del mundo.

Ahora el único sacrificio que tenemos que ofrecer es nuestra propia vida como una ofrenda agradable a Dios, ya no es necesario que coloquemos un cordero en el altar, ahora somos nosotros quienes debemos ocupar ese lugar. Dios desea un sacrificio vivo, una ofrenda de amor a él, una consagración total de parte de nosotros, sacrificios espirituales que sean agradables a él.
¿Qué incluyen estos sacrificios? Nuestra alabanza y adoración, nuestro testimonio, nuestra energía corporal, nuestros recursos, nuestra obediencia, nuestro tiempo, nuestros talentos, nuestra familia, todo debe ser rendido a sus pies. Debemos de consagrarnos totalmente a nuestro Dios.


noviembre 02, 2018

TESTIMONIO DE NUESTRO MISIONERO HNO. PAUL TINOCO

CMCE - Hechos 13:47

CE - Hechos 13:47


 “Porque así nos ha mandado el Señor, diciendo: Te he puesto para luz de los gentiles, a fin de que seas para salvación hasta lo último de la tierra.”

Pablo y Bernabé siendo llamados por el Señor iniciaron su primer viaje misionero, llegando primero a Chipre y luego a Antioquía de Pisidia, en este lugar compartieron el evangelio de nuestro Señor Jesucristo tanto a Judíos como a gentiles, sin embargo estos primeros en vez de abrazar el mensaje del evangelio, lo rechazaron, entonces Pablo les dice lo siguiente “a vosotros los Judíos era necesario que se os hablase primero la palabra de Dios, más puesto que la desecháis… he aquí os volvemos a los gentiles”.

Luego continúa “porque así nos ha mandado el Señor” Pablo tenía un corazón sensible y obediente a la palabra de Dios. Dios mandaba y él obedecía. ¿no es esto lo que debemos hacer cada uno de nosotros? Cuando leemos la Biblia no estamos leyendo una revista barata, estamos leyendo la palabra de Dios, así que nuestros oídos debieran estar atentos a su voz, nuestra mente debiera estar despierta a sus enseñanzas, nuestro corazón debiera estar sensible a sus mandatos y nuestro cuerpo debiera estar listo, para poner en acción sus mandamientos.

¿Qué había mandado Dios a Pablo? En el texto vemos 2 cosas. Primero ser luz a los gentiles y segundo llevar la salvación a todos los habitantes de la tierra.

El Apóstol Pablo y todo creyente tienen esta misión “ser luz”. Sin Cristo en el corazón nosotros vivíamos en las tinieblas, ese estado de muerte espiritual, ese estado de depravación que daba la espalda a su creador, sin embargo, cuando la luz de Cristo llegó a nuestra vida, todo en nosotros cambió. Llegamos a ser luz en el Señor y así como una pequeña luz puede guiarnos a casa en medio de la oscuridad más profunda, de la misma forma el cristiano puede guiar al mundo a lo casa del padre, a la salvación eterna de sus almas, a una nueva vida en Cristo.

En segundo lugar Dios encomendó a Pablo y nosotros también el llevar el mensaje de salvación al mundo entero. Debemos de procurar no solo alcanzar a nuestra familia para Cristo, sino también a nuestra ciudad, nuestro departamento, nuestro país y el mundo entero. Pablo cumplió esta labor con el corazón, nosotros debemos de hacer los mismo.
Cada cristiano es llamado a ser misionero, cada cristiano tiene el deber y el privilegio de compartir las buenas nuevas de salvación al mundo entero. Nuestro campo misionero es el lugar donde más pasamos tiempo, puede ser nuestra casa, puede ser nuestro vecindario, puede ser nuestro centro de estudios, o incluso puede ser nuestro lugar de trabajo. No esperemos a que el pastor o los líderes de nuestra iglesia sean los únicos que realicen esta labor, cada uno es responsable delante de Dios de cumplir fielmente la gran comisión que el Señor Jesucristo nos ha encomendado.

¿Qué puede motivar nuestro corazón para realizar esta tarea de la mejor manera? Algo que motiva mi corazón cada día es simplemente mirar los ojos del crucificado y verlo caminar a la cruz por amor a mí.

Cuando se le pidió a un campesino contar lo que Cristo había hecho por él, él se fue al bosque, escarbo un poco la tierra y saco un gusano. Puso al gusano al medio de un montón de hojas secas, y con un fósforo comenzó a quemar las hojas, cuando ya el fuego estaba a punto de quemar al gusano, él tomó al gusano en sus manos y dijo “este es mi gusano” y lo salvo. Eso es lo que el Señor hizo por cada uno de nosotros, cuando ya estábamos a punto de quemarnos en el fuego del infierno, el por amor entrego su vida para salvarnos, nos libró del fuego y nos tomó entre sus manos y en sus manos estamos seguros.

Ante semejante amor, como no caer postrados a sus pies y decir Señor “iré a donde tú me envíes y haré lo que tú quieres que haga”.


noviembre 01, 2018

CMCE - 1 Corintios 9.16

CE - 1 Corintios 9:16


“Pues si anuncio el evangelio, no tengo porqué gloriarme, porque me es impuesta necesidad; y ¡hay de mí si no anunciare el evangelio ¡

En su camino a Damasco una luz del cielo rodeo a Saulo de Tarso, y cayendo a tierra oyó una voz del cielo que decía: Saulo, Saulo ¿Por qué me persigues? Y él dijo ¿Quién eres Señor? Y le dijo “Yo soy Jesús a quien tu persigues” entonces él temblando y temeroso, dijo ¿Señor que quieres que yo haga? y el Señor le dijo: levántate y entra a la ciudad, y se te dirá lo que debes hacer.

En Damasco había un hombre llamado Ananías, a quien el Señor se le apareció en visión y le encomendó a ir donde se encontraba Saulo, entonces Ananías le cuenta al Señor la mala fama que tenía este hombre, que era un hombre despiadado y que había hecho muchos males a los santos en Jerusalén. Entonces Jesús le muestra a Ananías cual sería la misión que tendría este hombre y le dice “ve, porque instrumento escogido me es éste, para llevar mi nombre en presencia de los gentiles, y de reyes y de los hijos de Israel.”

Esta era la misión que tenía Saulo, quien más tarde fue conocido como el Apóstol Pablo. Ante esta misión encomendada, él entendía que no había razón alguna del porque gloriarse o sentirse orgulloso, Pablo entendía que el evangelio en primer lugar no era suyo, no era algo que había sido concebido en su mente, ni algo que en un momento de brillantes lo había obtenido. Era el evangelio de Dios, él lo diseño de una forma perfecta y extraordinaria, él desplegó su sabiduría, justicia, gracia y amor al concebirlo.

En segundo lugar, Pablo entendía que el talento y la habilidad para comunicar el evangelio tampoco venían de él, sino que tenía su origen en Dios. nosotros debemos pensar lo mismo, Es él quien da inspiración al poeta, fuerza al agricultor, conocimiento al maestro, ingenio al inventor, ternura a los de Educación especial, compasión a la enfermera, belleza al pintor, melodías al músico, etc. Solo Dios puede hacerlo, nada es innato en uno mismo, Él es la fuente de donde fluyen los dones y talentos en la vida del hombre.

En el texto también observamos que la razón por la cual el Apóstol Pablo comunicaba el evangelio hacia las demás personas era como él lo dice “porque me es impuesta necesidad” el había recibido una tarea que el Señor mismo le había encomendado, ¿Cómo responder ante ello? simplemente con obediencia inmediata.

Esto realmente me llama mucho la atención ya que Pablo veía la obediencia muy diferente a como la vemos muchos de nosotros. Dios le encomendaba algo y el estaba resuelto a cumplirlo de forma inmediata, con el corazón y aún a costa de su propia vida. Dios nos encomienda algo a nosotros en su palabra y muchos de nosotros primero la estudiamos, luego la analizamos, luego la debatimos y una vez que comprobamos que es verdad lo que ella dice, la obedecemos a medias en el tiempo libre que tenemos, que casi siempre es escaso.

¿ y qué pasaba si Pablo no lo hacía? Él lo expresa con estas palabras “¡hay de mí si no anunciare el evangelio¡ Pablo entendía con claridad que si era desobediente al mandato divino se exponía a la ira de Dios y a sus consecuencias. ¡hay de mi¡ es una expresión de angustia y lamento es como decir ¡pobre o miserable de mí, si hago caso omiso a sus palabras¡

Waooo ¿realmente vemos así la desobediencia? Muchos de nosotros preferimos pensar en dios como un anciano amoroso e indulgente que tolera toda nuestra desobediencia. Dios no es así, él es el Rey de Reyes y Señor de señores, y como tal merece todo de nosotros.

Un misionero dedicado es humilde, obediente y temeroso a Dios. Pablo lo fue, nosotros también debemos de actuar de ese modo.

octubre 31, 2018

LECCIÓN PARA EL CENTRO DE ACCIÓN


CMCE - Hechos 4:29

CE - Hechos 4:29


“Y ahora, Señor, mira sus amenazas, y concede a tus siervos que con todo denuedo hablen tu palabra”

Los apóstoles Pedro y Juan se dirigían al templo cuando de pronto salió a su encuentro un hombre cojo de nacimiento quien les rogaba que les diese limosna, entonces Pedro mirando fijamente al hombre le dijo “no tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy; en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda” al momento se le afirmaron los pies y los tobillos y saltando se puso de pie y alababa a Dios por ello.

De pronto todo el pueblo, atónito de lo que había pasado se acercaron a oír a Pedro y a Juan. Entonces Pedro utiliza este milagro como el punto de partida de su sermón. Les enseña que solo en el poder de Jesucristo a quien ellos habían entregado, negado y matado, es que ese hombre hoy se encontraba de pie.
En este suceso vemos como Dios utiliza un milagro para que el evangelio sea predicado. Saben actualmente Dios puede hacer lo mismo, puede utilizar nuestro testimonio y el milagro de una vida transformada como punto de partida para compartir el evangelio a las demás personas.

Después de esto vemos la oposición al mensaje del evangelio, el sacerdote, el jefe de la guardia del templo y los saduceos, resentidos de que enseñasen al pueblo y anunciasen en Jesús la resurrección de los muertos, los agarraron y los pusieron en la cárcel. Y al no poder hacer nada contra ellos por temor al pueblo, los amenazaron a que no hablen más acerca de Jesucristo a las demás personas.

Siempre que alguien levante el nombre de Dios en alto, y dedique su vida a proclamar el evangelio de Jesús, tendrá oposición. La oposición vendrá de todas partes, no solo del diablo quien utilizará todo su arsenal contra nosotros, sino también de aquellos que están mas cerca de nosotros, pudiera ser nuestra familia o incluso aquellos que consideramos hermanos en la fe.

Hace un año atrás cuando iniciamos una misión, muchos nos alentaron a seguir adelante, sin embargo también otros hicieron todo lo contrario, cuantas veces no he escuchado frases como“ no seas fanático y religioso” “lo que haces no prosperará” “no pierdas tiempo en ello, haz tu especialidad y tendrás un mejor futuro para ti y para tu familia” “no nos gusta el nombre de tu iglesia, ni los programas, ni tu visión, no nos gusta nada de lo que ustedes hacen, así que véanselas como puedan”.

Ante estas amenazas ¿Cómo debemos de responder? Creo que debemos de imitar el ejemplo de Pedro y de Juan ¿Qué hicieron ellos? Encomendaron su causa al Señor. Oraron a Dios y le dijeron “Señor, mira sus amenazas, y concede a tus siervos que con todo denuedo hablen tu palabra” en otras palabras Señor hazte cargo de ello, pero danos el valor y la fuerza para seguir adelante proclamando a los cuatro vientos el mensaje del evangelio.

Ser misionero no es una tarea fácil, Jhon Piper dijo lo siguiente “Si vas a ser misionero, anota esto: dolor, perdida de un hijo, malaria, discusiones conyugales, tensiones en el equipo, oposiciones demoníacas, martirio. Van a venir, no te sorprendas cuando esto venga, ese es el precio, él pagó con su vida por nuestra salvación, nos unimos a él en ese sufrimiento.”

Recuerden que esta no es nuestra casa, podrán desanimarnos, insultarnos, criticarnos, desprestigiarnos e incluso el enemigo podrá quitarnos nuestra vida o la vida de nuestra familia, aun en medio de toda esta adversidad debemos refugiarnos en el salvador, y rogar que nos de la valentía, la fuerza y el coraje para cumplir con la misión que él no ha encomendado. Todos somos llamados a ser misioneros. No cambies ese gran honor por cosas vanas y superficiales.

octubre 30, 2018

CMCE - 1 Pedro 2.9

CE - 1 Pedro 2:9


“Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable”

A diferencia de las personas que no conocen a Dios y que a causa de su incredulidad están destinados a la condenación eterna, los creyentes por gracia tienen ciertas características y privilegios que les corresponde como hijos suyos.

En primer lugar, somos linaje escogido, somos un grupo de personas de todos los tiempos y de todas las edades que hemos sido escogidos por Dios, esta elección como enseñan las escrituras es de forma soberana, es únicamente por gracia, es eterna e inmutable y promueve la santidad, el gozo y la esperanza en el creyente. El tan solo entender que antes de que el mundo existiera, Dios colocó su amor sobre nosotros, hace que nuestro corazón este sumamente agradecido y tenga pasión por agradarle y obedecerle cada día.

En segundo lugar, somos real sacerdocio. ¿Qué significa esto? El término sacerdocio viene de sacerdote quien era una persona encargada de realizar cosas sagradas. En el Antiguo y Nuevo testamento vemos ciertas características en formaban parte de la vida de un sacerdote: estos eran elegidos soberanamente por Dios, vivían una vida santa, eran vestidos y ungidos para el servicio sagrado, eran ordenados para una vida en obediencia, debían de honrar la palabra de Dios, y por último los sacerdotes eran los mensajeros de Dios. waooo ahora la iglesia es llamada “una casa real de sacerdotes” y como tal debemos de vivir de esa forma.

En tercer lugar, somos nación santa, somos un pueblo apartado para Dios, Israel tenía este privilegio sin embargo debido a su pecado e incredulidad perdió el privilegio de ser el pueblo exclusivo de Dios, pero aquello que fue una tragedia para Israel se convirtió en una bendición para el pueblo gentil. Fuimos apartados para nuestro Dios de un futuro sombrío en la condenación eterna a una relación íntima con él creador en medio del cual podemos servirle con un corazón agradecido por sus múltiples bondades.

En cuarto lugar, somos pueblo adquirido por Dios. la palabra adquirir significa literalmente comprar, los creyentes pertenecemos a Dios ya que él nos compró por medio de Cristo, el sacrificio de nuestro Señor Jesucristo en la Cruz fue el pago para redimirnos de la condenación y un estado de esclavitud eterna.

En quinto lugar nos llamó de las tinieblas a su luz admirable, sin Cristo y sin Dios en el mundo la oscuridad era nuestra amiga y compañera, así como un preso se encontraba en lo más profundo de su celda donde no había ni una chispa de luz, así era la condición del hombre sin Dios, esclavo en sus delitos y pecados, con un futuro tenebroso y sin esperanza, esto cambió cuando Cristo entro en escena y por amor rompió las cadenas de nuestra miseria, nos compró con su sangre y nos dio una gloriosa libertad, ahora por gracia y por fe podemos vivir en la luz admirable que es Cristo.

Como hijos suyos Dios nos dio todos estos privilegios con el propósito de anunciar las virtudes de nuestro amado Dios. Un misionero es alguien que anuncia las buenas nuevas de Dios al hombre, ese es nuestro llamado, esa es nuestra misión. En la película la lista de Schindler, vemos como un hombre alemán gana una gran fortuna en medio de la guerra, fortuna que luego tiene que cambiar por salvar la vida de muchos judíos. Al final de la película Oscar Schindler llora porque a lo largo de su vida desperdició mucha de su fortuna en cosas vanas, fortuna que le hubiera ayudado a salvar una vida más, en medio de todo este dolor se le acerca su contador y le dice “quien salva una vida, salva al mundo entero” ¿Cuánto vale una persona para usted?

octubre 29, 2018

CMCE - Efesios 4:1

CE Efesios 4:1


“yo pues preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados”


En la vida cristiana no todo es color de rosa, nuestra vida en este mundo no es semejante a un crucero de placer, sino más bien a un campo de batalla. El Apóstol Pablo entendía bien esto, él entendía que vivir una vida en obediencia, fidelidad y lealtad a nuestro Señor Jesucristo tenía un alto costo, en su caso la cárcel.

El no se encontraba en prisión por ser un malhechor y delincuente, sino por el contrario por predicar el mensaje del evangelio con valentía en un tiempo en el cual hacerlo era un delito. Pero ¿Qué era más importante para Pablo? ¿Obedecer a Dios o obedecer a los hombres? . En el corazón del apóstol Pablo había espacio solo para una persona y ese era Dios.
En esta condición y con su vivo ejemplo hace un llamado y suplica a todos los cristianos a que vivan como es digno de la vocación con que fueron llamados. Fuimos llamados de la condenación y la muerte eterna a una vida gloriosa en Cristo Jesús, fuimos llamados del mundo de las tinieblas al mundo de la luz, de hijos de ira a Hijos de Dios; de lejanos a causa de nuestro pecado a cercanos por la sangre de Cristo, de ciudadanos terrenales a ciudadanos celestiales.

En consecuencia nuestro andar o estilo de vida debiera de reflejar nuestra fe y nuestra nueva condición en Cristo. somos llamados a vivir un estilo de vida que agrada a Dios, somos llamados a amar a Dios por encima de todo, somos llamados a amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos, somos llamados a servir, evangelizar y discipular, somos llamados a seguir los pasos del maestro, somos llamados a ser cada uno de nosotros misioneros por la causa de Cristo.

Si pudiéramos simplificar el texto, esta diría lo siguiente “ya que sois cristianos, vivid como tal” ser cristiano no es una serie de ritos religiosos que tienes que realizar cada semana, ser cristiano no es vestirte de morado con un crucifijo grande en el pecho, ser cristiano no es asunto de religión, ser cristiano es esencialmente vivir a Cristo.

Pablo era un modelo de esto, él vivía a Cristo, él era un misionero de alma y corazón cuyo mensaje era acorde a su estilo de vida. ¿Qué de nosotros? Sabían que cuando entregamos nuestra vida a nuestro Señor Jesucristo, en ese mismo día fuimos llamados a ser misioneros cada uno de nosotros, Jesús nos encomendó una misión y esa es el de hacer discípulos a todas las naciones. Esta misión no es solo tarea del pastor, de los diáconos o de los líderes de nuestra iglesia, esta es tarea de todos.

¿ y donde es nuestro campo misionero? Puede ser en nuestro hogar, en nuestro vecindario, en nuestro centro de estudios o en nuestro trabajo, ahí es donde debemos de dar testimonio y levantar bien en alto el nombre de nuestro Señor Jesucristo.