Lucas 4:18-19 dice, “El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me
ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los
quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos, y vista a los
ciegos; a poner en libertad a los oprimidos; a predicar el año agradable del
Señor.”
Este versículo es el Verso Lema del CDV.
(1) ¿De qué se trata? Se trata de la misión de nuestro Señor
Jesucristo. Como hemos mencionado en muchas ocasiones, la gente pensaba (incluyendo a los discípulos), que Su misión
era física. Pensaban que Su misión era sanar enfermedades físicas y librar al
pueblo judío de las manos del imperio romano. Pero, Jesús venía a hacer algo
más enorme, más noble. Él vino a recatar las almas del infierno, por la
eternidad. Su Reino no es de este mundo.
(2) ¿Cómo sabemos que es
para nosotros? Siendo tan grande y noble esta misión, y sabiendo quiénes y cómo
somos nosotros, ¿con qué cara tomamos este texto como nuestro verso lema? No
hay miembro del CDV que se crea digno de semejante misión. No hay ninguno de
nosotros que nos creemos capaces de llevar a cabo dicha misión. Lo aceptamos en
sumisión y obediencia a nuestro Señor. Es Él quien nos ha salvado y nos ha
encargado la tarea. Es nuestro deber continuar Su ministerio aquí en la tierra.
Pero, no porque nos consideremos dignos o capaces, sino porque Él nos lo ha
ordenado.
(3) ¿Cómo lo llevamos a
término? Lo llevaremos a cabo por medio de ser obedientes a otro mandato Suyo:
Hacer discípulos. Compartiremos Su historia y otros se salvarán (al igual que
nosotros). A éstos les enseñaremos Sus mandamientos. Aprenderán a usar las
cuatro armas espirituales y amar al Reino de Dios, sirviéndole por medio de
servir a la humanidad en Su nombre. ¿No podemos hacerlo de otra manera?
No…porque ésta es la manera en que nos enseñó hacerlo. Es Su manera. Su manera
funciona.
Hermano, Jesús, sentado en
una sinagoga en Nazaret, después de leer nuestro verso lema dijo, “Hoy se ha
cumplido esta Escritura delante de vosotros.” ¿Podemos decir lo mismo? Si no, necesitamos
“captar la visión”. Durante los próximos tres meses hablaremos de “Captar La
Visión”. Si no la hemos captado, pidámosle a Dios que nos ayude.
Amigo, ¿aunque no te des
cuenta de ello, los versículos que acabo de leer se están convirtiendo en una
realidad para muchos en este momento. Mi oración es que tú serás el pobre que
recibe la buena nueva, el quebrantado de corazón que será sanado, el cautivo
que recibirá libertad, el ciego que recibe la vista (logrando ver la realidad
de las cosas), y el oprimido que recibe libertad. ¿Vienes a Jesús?