TEMA DEL MES

TEMA DEL MES

marzo 20, 2018

CE - JUAN 14:15


Juan 14:15 dice, “Si me amáis, guardad mis mandamientos.” 

¿En qué sentido es que decimos amar a Dios si no estamos sirviendo, evangelizando, discipulando, utilizando las cuatro armas espirituales, ni haciendo ninguna de las demás cosas que pide que hagamos? La mayoría ni siquiera somos fieles en asistir a Su Casa los Domingos. ¿Amar a Dios? ¿En serio?

marzo 19, 2018

COMPARTIENDO MI CUADERNO ESPIRITUAL 1 CORINTIOS 13:2

CE - 1 CORINTIOS 13:2


1 Corintios 13:2 dice, “Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy.” 

En el CDV tenemos las armas, la estructura y la gente. Pero, el apóstol Pablo nos escribe y nos dice que de nada nos sirven, si no tenemos amor. La ausencia de amor, representa algo grave, pues, ¡Dios es amor! Sin Dios, no vamos a ninguna parte, no importa que tengamos todas las demás cosas necesarias.

marzo 18, 2018

SERMÓN: AMAN A DIOS HNO. PAÚL TINOCO

CUADERNO ESPIRITUAL PARA ESTA SEMANA


TEMA DE ESTA SEMANA: AMAN A DIOS


El amor de Dios para con nosotros es increíble, pero, esa no es la pregunta. La pregunta es: ¿Cuánto amamos a Dios? Siervos del Señor, aman a Dios.

Gálatas 5:13 dice, “Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros.” Había un pensar erróneo en Galacia de que la salvación se obtenía por medio de una mezcla de fe con obras. Pablo les hace ver que es únicamente por fe. Nuestro servicio como “siervos del Señor”, lo brindamos no para ganarnos la salvación, sino por puro amor a Dios. Observen conmigo tres cosas en nuestro texto.

(1) El amor a Dios, hará que seamos Sus siervos, aunque estemos libres. “Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados”. Debido a todo lo que el Señor ha hecho para nosotros, aunque libres para hacer lo que deseemos, diremos como el apóstol Pedro, “Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna.” El amor de Él, en nosotros, nos motivará a servirle con todo nuestro corazón.

(2) El amor a Dios, hará que nos dediquemos a lo espiritual. “Solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne”. Aunque no perdemos nuestra naturaleza carnal al recibir a Jesús, algo maravilloso sucedió en nosotros ese día: ¡Nacimos de nuevo! Y esta vez, de simiente de Dios. Obtuvimos una naturaleza espiritual, de parte de Dios, que nos impulsa dedicarnos a Él, Su Reino, Su Iglesia, y nuestra familia espiritual. Esta naturaleza hará que amemos menos las cosas que no tienen valor eterno, para dedicarnos a las cosas que realmente importan.

(3) El amar a Dios, hará que sirvamos a los demás. “Sino servíos por amor los unos a los otros”. Sabiendo que Dios no desea que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento, nuestro amor a Él, causará en nosotros el mismo sentir que hubo en nuestro Señor Jesucristo. Moveremos cielo y tierra con tal de traer al inconverso al pie del Calvario, para que pueda encontrar la misma libertad que Dios nos ha dado en Cristo Jesús.

Los creyentes tenemos la misma lucha contra nuestra naturaleza carnal. Nosotros mismos nos caemos mal cuando le fallamos a nuestro Señor. En vez de presumir y mostrar un aire de superioridad, ¿no sería mejor humillarnos, reconocer quienes somos, y motivarnos los unos a los otros a brindar un mejor servicio a Dios en demostración de nuestro amor hacia Él? Verdaderos “siervos del Señor” aman a Dios.


marzo 16, 2018

COMPARTIENDO MI CUADERNO ESPIRITUAL 1 CORINTIOS 4:7

CE - 1 CORINTIOS 4:7


1 Corintios 4:7 dice, “Porque ¿quién te distingue? O, ¿qué tienes que no hayas recibido? Y si lo recibiste, ¿por qué te glorías como si no lo hubieras recibido?” 

Nosotros mismos hacemos las distinciones entre nosotros y los demás, creyéndonos superiores. Pero, debemos comprender que todo lo que tenemos proviene de Dios. Si pensamos que hemos logrado algo por nuestra propia fuerza, inteligencia o persistencia; ¿quién nos proveyó la fuerza, inteligencia o persistencia? No tenemos por qué creernos superiores a nadie, porque al igual que todas las demás personas, sin Dios estaríamos completamente perdidos.