TEMA DEL MES

TEMA DEL MES

marzo 31, 2018

10 RAZONES DE POR QUÉ LA RESURRECCIÓN DE CRISTO ES IMPORTANTE


La Pascua es un día festivo de los cristianos que celebra la muerte y resurrección de Jesucristo. Así como el Viernes Santo recuerda la crucifixión y muerte de Nuestro Señor, el Domingo de Pascua celebra su resurrección. ¿Por qué los cristianos han celebrado la resurrección de Cristo a través de la historia? ¿Qué importancia tiene su resurrección en la vida cristiana? Aquí ofrezco 10 razones.

1. LA RESURRECCIÓN DE CRISTO JESÚS SIGNIFICA QUE SOMOS JUSTIFICADOS ANTE DIOS.
”…que cual fue entregado por nuestras transgresiones, y resucitado para nuestra justificación”, Romanos 4:25. Por causa de nuestros pecados, la humanidad está separada de Dios y es incapaz de tener una relación con Él (Ro. 6:28; Is. 59:2). Las Escrituras dicen que “éramos por naturaleza hijos de ira” (Ef. 2:3), porque hemos quebrantado la ley de Dios. Y por causa de su justicia, Dios tiene que derramar su ira a los que quebrantan su ley.

Si no tuviéramos un salvador que nos rescatara de esta situación, no pudiéramos alcanzar la oportunidad de tener una relación con Dios como Él quiere. Justificación significa “prueba de la justicia de alguien”. Cuando Jesús murió en la cruz, Él tomó nuestro castigo para que pudiéramos ser justificados delante del Padre. La resurrección confirma que Dios aceptó el sacrificio de Cristo por nuestros pecados y nos da acceso a una relación con Él.

2. LA RESURRECCIÓN DE CRISTO JESÚS DEMUESTRA QUE ÉL VENCIÓ LA MUERTE.
La muerte es el enemigo de la humanidad y el castigo justo por los pecados de cada uno de nosotros (Ro. 6:23).  El índice de mortalidad siempre será 100%. Ningún monto de esfuerzo, poder, o riquezas podrá ayudarnos a escapar del alcance de la muerte. Ahora, Cristo resucitó porque la muerte no podía retenerlo. No tenemos que temer al castigo que viene después de la muerte: ”’¿Donde esta, oh muerte, tu victoria? ¿Donde, oh sepulcro, tu aguijon?’ El aguijón de la muerte es el pecado, y el poder del pecado es la ley; pero a Dios gracias, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo”, 1 Corintios 15:55-57.

3. LA RESURRECCIÓN DE CRISTO JESÚS SIGNIFICA QUE LOS CREYENTES ESTÁN UNIDOS CON CRISTO (2 CO. 4:14).
Cuando creemos en Cristo, somos unidos con Él por la fe. La unión con Cristo significa que cuando Dios nos mira, Él no ve nuestra pecaminosidad, sino la justicia de Cristo. Significa que hemos muerto con Él y vivimos con Él (Ro. 6:8). Esta unión solo es posible a través de la resurrección de Cristo. Es semejante a cuando una pareja se ha unido en matrimonio, que las cosas de un esposo pertenecen a su esposa. Los cristianos reciben la justicia de Cristo por medio de su unión con Él (1 Co. 1:30).

4. LA RESURRECCIÓN DE CRISTO JESÚS CONFIRMA LA VERDAD DE LAS ESCRITURAS.
Isaías 53 y el Salmo 16 son algunos de las profecías del Antiguo Testamento cuyo cumplimiento testifica de la vida resucitada de Cristo:

“Pero quiso el Señor quebrantarlo, sometiéndolo a padecimiento. Cuando Él se entregue a sí mismo como ofrenda de expiación, verá a Su descendencia, prolongará Sus días, y la voluntad del Señor en Su mano prosperará. Debido a la angustia de Su alma, Él lo verá y quedará satisfecho. Por Su conocimiento, el Justo, Mi Siervo, justificará a muchos, y cargará las iniquidades de ellos. Por tanto, Yo Le daré parte con los grandes y con los fuertes repartirá despojos, porque derramó Su alma hasta la muerte y con los transgresores fue contado; llevó el pecado de muchos, e intercedió por los transgresores”, Isaías 53:10-12.

“Porque Tú no abandonarás mi alma en el Seol, Ni permitirás que tu santo sufra corrupción. Me darás a conocer la senda de la vida; En Tu presencia hay plenitud de gozo; En Tu diestra hay deleites para siempre”, Salmos 16:10-11.

5. LA RESURRECCIÓN DE CRISTO JESÚS PRUEBA QUE EL EVANGELIO ES VERDADERO (1 CO. 15:1-4).
El hecho que Jesús vive hoy significa que Él es poderoso para salvar hoy. Este fue el argumento de Pablo en 1 Corintios 15, donde él defiende la verdad de la resurrección dando una explicación que el evangelio cristiano depende en ella: ”…y si Cristo no ha resucitado, vana es entonces nuestra predicación, y vana también la fe de ustedes… y si Cristo no ha resucitado, la fe de ustedes es falsa; todavía están en sus pecados. Entonces también los que han dormido (han muerto) en Cristo están perdidos. Si hemos esperado en Cristo para esta vida solamente, somos, de todos los hombres, los más dignos de lástima”, 1 Corintios 15:14, 17-19.

Pablo explica que la resurrección no es solo una parte fundamental del evangelio, sino que es el pegamento que sostiene cada parte del evangelio. Sin la resurrección, los cristianos creerían en vano y no tendrían esperanza. Pero Cristo ha resucitado y ahora tenemos la esperanza del perdón de nuestros pecados, el derecho de estar bien delante de Dios, y la vida eterna por medio de Cristo.

6. LA RESURRECCIÓN DE CRISTO JESÚS PRUEBA QUE ÉL ES EL HIJO DE DIOS.
”[Jesucristo] fue declarado Hijo de Dios con un acto de poder, conforme al Espíritu de santidad, por (como resultado de) la resurrección de entre los muertos…”, Romanos 1:4. Si Jesús hubiera muerto y quedara muerto, Él habría sido como los millones que venían antes de Él, y como los millones que vendrían después. Pero no sucedió así. Su resurrección prueba que Él es alguien único en la historia del mundo: el Hijo de Dios.

7. LA RESURRECCIÓN DE CRISTO JESÚS SIGNIFICA QUE DIOS DERRAMARÁ EL ESPÍRITU SANTO EN LOS CORAZONES DE LOS QUE CREEN.
Después de la resurrección y ascensión de Cristo, Él mandó el prometido Espíritu Santo para continuar su trabajo en esta tierra. El ministerio terrenal de Cristo continua hoy a través de su gente, en quienes mora el Espíritu Santo. Cristo ayudará a su pueblo por el Espíritu, dándoles fuerzas, convicción y la guía para vivir una vida que agrada a Dios. “Así que, exaltado a la diestra de Dios, y habiendo recibido del Padre la promesa del Espíritu Santo, ha derramado esto que ustedes ven y oyen”, Hechos 2:33.

8. LA RESURRECCIÓN DE CRISTO JESÚS NOS DA UNA ESPERANZA VIVA.
Los cristianos tenemos una esperanza tremenda porque nuestros pecados han sido borrados y somos justificados delante de Dios. Hemos pasados de ser enemigos de Dios a hijos perdonados por Dios con una herencia eterna que nadie puede quitar. ¡No hay una noticia mejor! “Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, quien según Su gran misericordia, nos ha hecho nacer de nuevo a una esperanza viva, mediante la resurrección de Jesucristo de entre los muertos, para obtener una herencia incorruptible, inmaculada, y que no se marchitará, reservada en los cielos para ustedes…”, 1 Pedro 1:3-4.

9. LA RESURRECCIÓN DE CRISTO JESÚS SIGNIFICA QUE RESUCITAREMOS AL IGUAL QUE ÉL.
Cristo es las primicias de la resurrección de la muerte, y su resurrección es el precursor a la resurrección que todos los creyentes experimentarán (1 Co. 15:20). Los cristianos disfrutarán la vida resucitada igual que Cristo, con cuerpos glorificados (1 Co. 15:42-44). En esta vida sufrimos dolores y enfermedades, pero en la vida venidera no sufriremos, sino que disfrutaremos los cuerpos perfectos que ahora anhelamos desesperadamente. Esta implicación de la resurrección se ata con la ultima:

10. LA RESURRECCIÓN DE CRISTO JESÚS SIGNIFICA QUE ÉL JUZGARÁ AL MUNDO CON JUSTICIA.
“Por tanto, habiendo pasado por alto los tiempos de ignorancia, Dios declara ahora a todos los hombres, en todas partes, que se arrepientan. Porque Él ha establecido un día en el cual juzgará al mundo en justicia, por medio de un Hombre a quien Él ha designado, habiendo presentado pruebas a todos los hombres cuando Lo resucitó de entre los muertos”, Hechos 17:30-31.

Un día, todas las personas del mundo serán juzgadas por las cosas que han hecho. Los que no creen serán responsables de su desobediencia contra Dios, enfrentando la condenación de Dios y siendo enviados al infierno. Los creyentes serán responsables delante de Dios por las cosas que han hecho y serán recompensados en los cielos según sus obras como creyentes.

La señal que Dios nos dio para confirmar su juicio fue la resurrección de Cristo Jesús de los muertos. Si usted no cree en el Señor Jesucristo, este juicio debe de causarle un temor profundo. Usted se enfrentará a la ira de Dios y sufrirá una eternidad en el infierno; recibiendo el castigo que merece por su pecados. Pero este juicio no tiene que ser algo temible.

Hay una manera de obtener el perdón y vida eterna en Cristo: crea en el Señor Jesucristo y arrepiéntase de su pecado. Cuando creemos en Jesús, recibimos todos los beneficios de su resurrección. Nuestra fe en Cristo es lo que nos une a Cristo y nos ayuda recibir el perdón de nuestros pecados. Una persona continuando en la incredulidad asegura la ira de Dios para sí.

No pierda el regalo increíble que Dios nos ofrece en Cristo: ¡crea en Jesús hoy! “Jesús le contestó: ‘Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en Mí, aunque muera, vivirá, y todo el que vive y cree en Mí, no morirá jamás. ¿Crees esto?’” , Juan 11:25-26.

Por Kevin Halloran

marzo 30, 2018

COMPARTIENDO MI CUADERNO ESPIRITUAL LUCAS 4:18

CE - LUCAS 4:18

Lucas 4:18 dice, “El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos.” 

No debe sorprendernos que gran parte de nuestro servicio al Señor sea el de seguir el ejemplo del siervo que participó en rescatarnos de nuestra ceguera espiritual, librándonos del cautiverio y la opresión de Satanás, el mundo y el pecado. Lo que debiera sorprendernos es: Haber obtenido libertad de todas estas cosas, y no estar dispuestos a servir al Señor, compartiendo libertad a otros

marzo 29, 2018

LO QUE CRISTO PROMETE A LOS QUE HACEN DISCIPULOS



La tarea de hacer discípulos parece difícil y desafiante.

Sea cual sea la razón por la que no hacemos discípulos, Cristo nos da promesas que nos ayudan a mitigar el riesgo que podemos sentir al enfrentarnos a la labor de discipular. Podemos encontrar estas promesas en el pasaje de la Gran Comisión.

Tal vez has escuchado de ese pasaje bíblico en una conferencia misionera, o en alguna prédica sobre evangelismo. Sin embargo, a veces no vemos algunos de los elementos importantes que hay en él. Cuando leemos la Gran Comisión, usualmente resaltamos las siguientes partes:

“Acercándose Jesús, les dijo: ‘Toda autoridad Me ha sido dada en el cielo y en la tierra. Vayan, pues, y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a guardar todo lo que les he mandado; y ¡recuerden! Yo estoy con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo’” (Mat. 28:18-20).

Los elementos resaltados importan, pero cuando los divorciamos de las promesas que Cristo nos da, nuestros miedos al buscar hacer discípulos lucen más razonables. Estos versículos de la Gran Comisión en realidad forman una especie de sandwich. La carne del sandwich es “hagan discípulos”, pero el pan son dos promesas de Cristo que tenemos en este pasaje.

Toda la autoridad es de Cristo
Muchas veces ponemos toda la carga de hacer discípulos sobre nuestros hombros. Según nosotros, el resultado del evangelismo depende de nuestra habilidad para compartir el evangelio. Pero aquí, Cristo dice que toda la autoridad es suya, y esta es la primera promesa que Él nos da en el texto. Jesús gobierna sobre cualquier cosa, poder, y persona en este mundo.

Jesús gobierna sobre cualquier cosa, poder, y persona en este mundo.

Cristo resalta este concepto en Juan 6:37: “Todo lo que el Padre Me da, vendrá a Mí; y al que viene a Mí, de ningún modo lo echaré fuera”. Los que vienen a Jesús, son aquellos que le han sido dados por el Padre. Dios es quien llama a la gente a sí mismo.

Toda la autoridad pertenece a Él.

Esto significa que el éxito o fracaso de nuestro evangelismo no se mide por cuantos se convierten o no, o por cuán buena sea nuestra presentación al evangelizar. Si las personas se convierten, es gracias al Señor. Nuestra responsabilidad simplemente es abrir nuestra boca. Por tanto, somos exitosos cada vez que compartimos el evangelio. El único fracaso es cuando no abrimos la boca para compartirlo.

Nuestra responsabilidad simplemente es abrir nuestra boca. Por tanto, somos exitosos cada vez que compartimos el evangelio.

¿Esta promesa no debería llenarnos de gozo, paz, y ánimo para llevar a cabo la tarea de hacer discípulos?

Él está con nosotros todos los días
“Yo estoy con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo”. Aquí termina el sandwich. Esta es la segunda promesa: Jesús siempre estará con nosotros. Cuando hacemos discípulos, confiamos en que Él está en medio de todo este proceso.

En ocasiones nos sentimos solitarios cuando compartimos el evangelio. Tal vez somos el único cristiano en nuestro grupo de amigos, y cuándo surgen temas de espiritualidad nos encontramos solos. En momentos así, recordemos que nuestra confianza no viene de nosotros, ni de nuestros argumentos, ni de nuestra habilidad de presentarlos. Cristo mismo está con nosotros por medio de Su Espíritu.

El Señor nunca nos deja a solas en el trabajo de hacer discípulos, y Él es 100% eficaz en llamar a las personas a sí mismo. 

Cuando Dios quiere que alguien se convierta, seguro que se convierten.

El Señor nunca nos deja a solas en el trabajo de hacer discípulos, y Él es 100% eficaz en llamar a las personas a sí mismo.
Por tanto, deberíamos evaluar a la luz de estas dos promesas nuestros motivos para no buscar discipular a otros. Estos motivos y temores se derrumban cuando entendemos que la autoridad para ver personas transformadas le corresponde a Cristo, y que Él siempre está con nosotros cuando compartimos el evangelio.

¿Lo creemos?

COMPARTIENDO MI CUADERNO ESPIRITUAL SANTIAGO 1:25

CE - SANTIAGO 1:25

Santiago 1:25 dice, “Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace.” 

Enero – Actitudes. Febrero – Administración. Marzo – Siervos del Señor. Desde el inicio del año, el Espíritu Santo nos ha enseñado valiosas lecciones para nuestro crecimiento espiritual y el engrandecimiento del Reino. ¿No es así?

Admitir que debemos estar haciendo estas cosas, no ayuda para nada. Tenemos que enfocarnos en ellas, vivirlas en obediencia a Dios, sabiendo de corazón, que van a obtener el resultado que Dios dice que van a obtener. No es que las actitudes de Enero ya pasaron de moda, y ahora estamos en siervos del Señor. Tenemos que perseverar en lo que hemos aprendido desde Enero hasta el día de hoy (actitudes, administración y servicio).

Ps. Richard Róbinson

marzo 28, 2018

COMPARTIENDO MI CUADERNO ESPIRITUAL GALATAS 5:13

CE - GALATAS 5:13


Gálatas 5:13 dice, “Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros.” 

Como con cualquier otra cosa podemos usar para bien, o abusar para mal, la libertad que tenemos en Cristo Jesús. Obviamente, Dios espera que utilicemos nuestra libertad para librar a otros. La libertad que nos ha dado no es cualquier cosa. Es algo de incalculable valor. Les aseguro que mañana lamentaremos el haberla menospreciado, mal administrado, y desperdiciado en las cosas del mundo. Especialmente, al reconocer todo el bien que pudimos haber realizado con ella