TEMA DEL MES
octubre 09, 2018
CE - Salmos 29:2
“Dad a Jehová la gloria debida a su nombre; Adorad
a Jehová en la
hermosura de la santidad.”
¿Qué
es adorar a Dios? la palabra adorar significa literalmente “inclinarse o
agacharse” básicamente podríamos decir que es el acto de inclinarse en
homenaje, reconocimiento y sumisión de una autoridad.
En
este texto vemos 3 aspectos importantes en cuanto a nuestra adoración a Dios.
En
primer lugar vemos el agente de nuestra adoración: el texto dice “dad a Jehová
la gloria…adorad a Jehová”, nosotros no adoramos una iglesia, no adoramos una
denominación, no adoramos un ministerio, no adoramos una imagen, no adoramos un
líder, adoramos únicamente a Dios. El creador del universo, el sustentador de
la vida, el Rey de reyes y Señor de señores. Él es nuestro amo nosotros somos
sus siervos, Él es nuestro Padre nosotros somos sus hijos, Él es nuestro Rey
nosotros somos sus súbditos, Él es nuestro Hacedor, nosotros somos sus
criaturas. Él y solamente Él merece toda gloria, honra y adoración por siempre.
En
segundo lugar vemos la razón de nuestra adoración, el texto dice “debida a su
nombre” debemos de adorar a nuestro Dios por el nombre que el posee, ya que su
nombre refleja bien lo que él es ¿Qué significa Jehová? Un diccionario bíblico
lo define de la siguiente manera: la palabra Jehová se ha traducido como “el
que es” haciendo referencia a la autoridad y autonomía del ser de Dios, o el
que “da el ser” aludiendo a su calidad de creador. Pero más exactamente debe
entenderse como “El que está presente” que coincide mejor con la idea bíblica
del Dios vivo, que se manifiesta sensiblemente cómo y cuando lo desea.
Hay
una canción de la Ibi que lleva como título “nombre sobre todo”, es un canción
hermosa que magnifica el nombre de nuestro Dios y dice lo siguiente “Alfa,
Omega, Él que era, es y quien vendrá, quien vive y reina, Y el cielo adora sin
cesar. Tu nombre y gloria es la canción, Que rodea el trono hoy. sus ojos como
fuego y su rostro brilla como el sol, su voz es poderosa, ruge como las olas del
mar. Y al mirarte cae todo ser ante tu gran majestad. Con tu sangre has
comprado gente de toda lengua y nación, toda rodilla a ti se doblará y toda
lengua te confesará: “¡Señor!” Has vencido la muerte y la maldad y en victoria
reinarás por siempre. Santo, Santo, Todopoderoso Digno es Él de adoración, Al
Cordero que crucificado fue sea la gloria, Su nombre sobre todo es.
En
tercer lugar vemos la forma de nuestra adoración. El texto dice “en la
hermosura de la santidad” Nuestra adoración no puede ser superficial,
desagradable ni pecaminosa. Cada vez que vayamos a él debemos ir con un corazón
limpio y puro, un corazón que agrada a Dios. ¿y que podemos hacer si hemos
pecado y ofendido a nuestro creador? pues debemos confesar nuestros pecados e
ir delante de él con un corazón arrepentido. No hay razón por la cual ninguno
de nosotros no pueda ser tan limpio y puro como la blanca nieve. Recuerden que
estamos adorando a un Dios santo y si uno va a él en adoración genuina debe
hacerlo con un corazón limpio. Joseph LeConte dijo lo siguiente sobre la
santidad de Dios “ Esta santidad, es la intensa blancura, pureza, claridad,
brillo y esplendor infinito de su naturaleza perfecta, como una joya sin
mancha, sin defecto y sin color. Todos sus atributos son gloriosos, pero en
éste tenemos una combinación de todos en un conjunto todavía más glorioso. Es
por esta razón que va asociada con tanta frecuencia en la Escritura con la
hermosura divina.
Dios
nos guíe cada día a inclinarnos delante de su presencia y reconocer que solo
somos polvo y agua y que el es maravilloso, hermoso y magnífico. A Dios sea la
gloria.
octubre 08, 2018
CE - Nehemías 8:6
“Bendijo
entonces Esdras a Jehová,
Dios grande. Y todo el pueblo respondió:
¡Amén! ¡Amén! alzando sus manos; y se humillaron
y adoraron a Jehová
inclinados a tierra.”
Nehemías
al preguntar a Hananí sobre la situación en la que se encontraba su pueblo, se
enteró de que los Judíos que habían quedado en Jerusalén tenían grandes
dificultades y vivían en desgracia, que la muralla de Jerusalén fue derribada y
que sus puertas fueron consumidas por el fuego, al escuchar esto inmediatamente
Nehemías busco la ayuda de Dios. ¿a quien acudes tu, cuando tienes alguna
dificultad? Nehemías acudió a Dios y saben Dios tan amoroso no tardo en
responder y utilizó al Rey Artajerjes quien envió a Nehemías y le dio su apoyo
en la reconstrucción de los muros en Jerusalén.
Después
de la reconstrucción del muro, el pueblo estaba bien organizado, bien defendido
y bien gobernado, sin embargo algo faltaba. Saben uno puede tener un buen
hogar, un buen trabajo y una buena posición en la sociedad, sin embargo estas
cosas no pueden llenar el vacío que cada ser humano tiene en su corazón.
Alguien dijo “dentro del corazón humano hay un vacío infinito que solo un ser
infinito puede llenar y ese es Dios” Los Judíos estaban en una buena posición
sin embargo había un vacío espiritual tremendo en la vida de la gente.
Al
experimentar esto los Judíos, se acercaron a Esdras y le pidieron que trajera
el libro de la ley de Moisés, en otras palabras la Biblia, Esdras trajo el
libro y comenzó a leer delante de todo el pueblo, el pueblo muy atento escucho
la voz de Dios. Así comienza un avivamiento, cuando un pueblo levanta en alto
la Palabra de Dios.
Al
ver como Dios tocaba los corazones de la gente, Esdras bendice el nombre de
nuestro Dios y el pueblo responde ¡amén¡ ¡amén¡ así sea y de pronto alzan sus
manos, se humillan y adoran a Jehová inclinados a tierra.
En
el contexto vemos como el pueblo de Dios al escuchar la palabra de Dios se
entristeció y lloró por su pecado, se arrepintió y confeso su maldad, he hizo
un pacto con Dios de guardar y cumplir todos los mandamientos, decretos y
estatutos que Jehová su Dios les había dado.
Que
maravilloso, Esto es lo que podríamos llamar una adoración genuina. Muchos
creen que adorar al Señor es simplemente cantar canciones lentas con una voz
melodiosa , saben puede haber a adoración sin palabras, la verdadera adoración
comienza cuando nos examinamos en el espejo de la palabra de Dios y de pronto
su santidad es contrastada con nuestro pecado, esto lleva a inclinarnos delante
de su presencia y exclamar “Dios mio ten misericordia de tu siervo y ayúdame a
vivir una vida que de gloria y honra a tu nombre”
Dios
nos ayude en este día a adorar con nuestras palabras y acciones a nuestro amado
y sabio Dios.
mayo 25, 2018
mayo 14, 2018
mayo 13, 2018
TEMA DE LA SEMANA: DESEOS QUE BATALLAN CON EL ALMA
Como
creyentes podemos tener paz en cuanto a nuestra salvación, pero, no caminar en
paz aquí en el mundo.
Gálatas
5:16-17 dice, “Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de
la carne. Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu
es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que
quisiereis”.
(1)
El Espíritu es la defensa de nuestra alma. La exhortación de La Palabra es que
“andemos en el Espíritu”. Solo hay dos maneras en que podemos andar: En el
Espíritu o en la carne. Para ser salvos y tener victoria sobre Satanás, el
pecado y la muerte, tuvimos que obedecer la instrucción del Espíritu. Nos
arrepentimos, pedimos perdón y entregamos nuestra vida a Jesús, naciendo
espiritualmente a la familia de Dios. ¡Aleyupi! Nuestra alma fue librada del
infierno, ¡eternamente! Pero, si no seguimos las instrucciones del Espíritu en
el diario vivir, así como el Rey David, podemos perder el gozo de nuestra
salvación. El Espíritu Santo es la defensa de nuestra alma.
(2)
Nuestra carne siempre será tentada a hacer el mal. La amonestación de La
Palabra es “no satisfagan los deseos de la carne. No cabe duda que todos le
prestamos atención a nuestro físico. Todos queremos vernos bien. Pero, ¿para
quién y por qué razón? Si nos cuidamos para complacer a Dios y servirle
mejor…¡qué bueno! Pero, bien sabemos que esa no es la razón. La “vanagloria de
la vida” siempre ha sido, y siempre será problema para nosotros. Siendo así,
Satanás lo usará al máximo en nuestra contra, trayendo cáos, inquietud y
tristeza a nuestra alma. Ya sabemos que el primer paso, siempre es el más
fácil. Cuando damos el primer paso, cediendo a la tentación, pasos dos, tres y
cuatro, son más fáciles de tomar. Pero, aunque nuestra carne se satisfacerá por
breves segundos, el daño causado al alma, será grande.
(3)
Nosotros decidimos lo que vamos a hacer. Comprendamos que cada día de nuestra
vida será uno de tomar decisiones que nos acercarán a Dios, o nos alejarán de
Él. Quien decide lo que vamos a hacer es el “verdadero yo”, o sea, nuestra
alma. Cada día (segundo a segundo), seremos confrontados con el obedecer a
Dios, o desobedecerle. Lo que decidamos, determinará el estado de nuestra alma.
Amigo,
¿hay un vacío en tu alma que no has podido llenar? ¿Lo has intentado llenar con
dinero, sexo, licor, drogas, diversión, etc.? Nunca lo lograrás. El Espíritu
Santo te guiará a los pies de Jesucristo. Allí es donde encontrarás la paz que
buscas. No te hagas sordo a Su llamado.
Hermano,
¿cuál es nuestra situación? ¿Habiendo comenzado por el Espíritu, vamos a
regresar ahora a la carne? Eso sería un grave error, y tú y yo lo sabemos. Por
mala que fuera nuestra situación en el mundo, nosotros podemos descansar, por
la paz que tendremos cuando estamos siendo obedientes al Espíritu. Seamos
obedientes y luchemos en contra de los deseos carnales que batallan con nuestra
alma.
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