TEMA DEL MES
octubre 12, 2018
CE - Lucas 4:8
“Respondiendo Jesús, le dijo: Vete
de mí, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él solo
servirás.
Después
que Jesús ayunó 40 días, tuvo hambre, entonces vino a él el tentador y lo tentó
en varias oportunidades y de toda forma posible, saben la tentación es así, tan
pronto sales triunfante de una, otra espera a la puerta, y tenemos que estar
preparados para ello.
En este
texto vemos la segunda tentación, la tentación en cuanto a la vanagloria de la
vida, en el contexto dice lo siguiente “y le llevó el diablo a un monte alto y
le mostró en un momento todos los reinos de la tierra”. Es muy probable que Satanás
le mostrara en visión la riqueza, gloria y majestad de todos los reinos en este
mundo”
Seguido a
esto le dice “a ti te daré todo esto. Pues a mí me ha sido entregada y a quien
quiero la doy” la biblia presenta a Satanás como el “príncipe de este mundo”.
El apóstol Juan dice que el mundo entero está bajo su poder, Cuando Dios creo
al hombre le dio autoridad sobre este mundo, sin embargo, como consecuencia de
su caída y desobediencia a Dios, los reinos del mundo, es decir la esfera de
autoridad que el hombre debía ejercer le fue trasladada a Satanás, no como
derecho sino como trofeo de victoria, es por eso que Satanás hace este
ofrecimiento.
A continuación,
le dijo “todo esto te daré si postrado me adorares” Satanás sabía que en el
libro de los Salmos existe una promesa del Padre al Hijo, él sabía que el hijo
recibiría de parte del padre por herencia las naciones y como posesión los
confines de la tierra, sin embargo, esto lo obtendría después de la cruz.
Satanás muy astuto le ofreció gloria sin sufrimiento. Y para tener todo esto
solo tenía que hacer una cosa y esta era el rendirle homenaje, postrándose
delante de él en un acto de respeto, sumisión y adoración.
¿Cómo
respondió Jesús ante la tentación? En primer lugar, Jesús le dice “vete
satanás” con esto expresa un rechazo total y contundente a la oferta de
Satanás. Después de esto le dice: escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a
él solo servirás. En el Pentateuco Dios ya había establecido este mandato.
Jesús apela a las escrituras y señala su lealtad, honor, servicio y adoración
únicamente a su Padre. Jesús salió triunfante de esta tentación.
¿Qué de
nosotros? ¿a quién adoramos realmente? A lo largo del día Satanás y este mundo
nos va a presentar en bandeja de plata una serie de cosas con el fin de dejar
de adorar a nuestro Dios. ¿Dónde estará nuestra lealtad en ese momento? ¿a
cuantos de nosotros no se nos ha presentado una oferta de trabajo o un curso de
maestría o doctorado el día domingo? Hacer esto sería ganar más dinero, respeto
y reputación pero saben, tiene un costo y ese es el dejar de adorar a Dios al
lado de nuestra iglesia.
Tu lealtad
va ser probada, tenlo por seguro, y según responsas a ello serás más fuerte o más
débil en la vida cristiana. James Bukman dijo lo siguiente “pruebas, tentaciones,
decepciones, todas estas son ayudas en lugar de trabas si las usamos
correctamente, no solo prueban la fibra del carácter, sino que fortalecen
nuestra vida, cada tentación conquistada representa un nuevo caudal de energía
moral, cada prueba soportada y superada con el espíritu apropiado hacen que el
alma sea más noble y más fuerte que antes”
¿Cómo
podemos vencer la tentación cuando está se presente? Tenemos que imitar a
Jesús. En primer lugar, tratar al pecado tal y como realmente es, algo
asqueroso y repugnante en comparación a Dios y en segundo lugar acudir a las
sagradas escrituras en busca de ayuda.
Dios nos
ayude a adorar y servir únicamente a nuestro Rey y Salvador Jesucristo. Ya que
solamente él se merece toda la gloria y honra por siempre.
octubre 11, 2018
CE - Apocalipsis 7:11
“Y
todos los ángeles estaban
en pie alrededor del trono, y de los ancianos y de los cuatro seres vivientes;
y se postraron sobre sus rostros delante del trono, y adoraron a Dios,”
Aquí
vemos un cuadro hermoso del trono y la majestad de Dios, nuestro amado y gran
Dios se encuentra al centro del cuadro, muy cerca de él se encuentran los 4
seres vivientes, después de ellos los 24 ancianos y en la parte más externa los
ángeles, también en el contexto vemos que delante del trono se encontraba una
gran multitud de todas las naciones y tribus y pueblos y lenguas clamando a
gran voz “la salvación pertenece a nuestro Dios, que esta sentado en el trono y
al cordero”. Que cuadro mas maravilloso.
En
el centro tenemos a nuestro amado Dios rodeado de gloria, majestad, excelencia,
perfección, santidad, justicia y misericordia.
A
sus costados vemos a los cuatro seres vivientes que son un grupo angelical muy
semejante a los querubines, en el contexto vemos que estos poseen
características propias, el pastor Evis Carballosa comenta al respecto “uno de
ellos es semejante al león, esto nos habla de fuerza, ira, majestad y realeza;
el segundo es semejante a un becerro, sugiere vitalidad, resistencia, trabajo y
sacrificio; el tercero tenia rostro como de hombre, destacando su personalidad,
inteligencia, sensibilidad, voluntad y capacidad para ejercer autoridad y el
último es semejante a un águila volando: destaca su visión permanente, vuelo
ágil y elevado y juicio celestial.” Son seres impresionantes están en la
presencia de nuestro gran Dios.
En
segundo lugar tenemos a los ancianos. El término anciano en las escrituras se
usa en dos sentidos, en primer lugar es una referencia a personas de edad
avanzada y en segundo lugar es un oficio que requiere capacidad, madurez y
experiencia. ¿Quiénes son estos 24 ancianos? hay dos posiciones al respecto,
unos teólogos creen que son ángeles con un rango superior y otros creen que son
una representación de la iglesia glorificada, yo me inclino por esta segunda
posición por el cántico de redención que estos ancianos entonan, por las
coronas que llevan que serían los galardones obtenidos delante del tribunal de
Cristo y por sus vestiduras blancas que representan las acciones justas de los
santos.
En
tercer lugar tenemos a los ángeles quienes son seres sobrenaturales y
celestiales cuyo ministerio es actuar como mensajeros y agentes de Dios en la
realización de la voluntad divina. Estos últimos se postran sobre sus rostros
delante del trono y adoran a Dios. al colocarse de esta forma reconocen su
pequeñez delante de su creador, quien es digno de toda gloria y honra por siempre
¿Quién
más que nuestro Dios merece toda nuestra adoración? El nos buscó y salvó siendo
solo gusanos que merecíamos el infierno, él murió y fue por su muerte en ese
madero que la mugre de nuestro pecado puede ser limpiada, porque no tomamos un
momento en el día y alabamos a nuestro Dios de la misma forma como lo hicieron
los ángeles, quienes exclamaron “¡La bendición y la gloria y la sabiduría y la
acción de gracias y el honor y el poder y la fuerza pertenecen a nuestro Dios
por siempre y para siempre! Amén».
octubre 10, 2018
CE - Juan 4:23
“Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán
al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores
busca que le adoren.”
Jesús
al pasar por Samaria, se sentó junto al pozo de Jacob, de pronto se acercó una
mujer de Samaria a sacar agua y Jesús comenzó una plática con ella. Esto
realmente fue algo increíble ya que Judíos y Samaritanos no se hablaban entre
ellos, existía un conflicto y enemistad entre ambas naciones, que no se podían
ver ni en pintura, sin embargo Jesús rompió el molde, él no veía pleitos,
culturas, ni nacionalidad, el veía corazones.
Mientras
se encontraban hablando del lugar donde uno debería de adorar, Jesús dijo “la
hora viene cuando ni en este monte ni en Jerusalén adoraréis al Padre.” Jesús sabía
que no había razón por la cual discutir sobre el lugar de adoración ya que
pronto ambos lugares serían innecesarios en la vida de quienes adoren a Dios de
forma genuina.
En
este texto vemos la forma correcta de adorar a Dios, ya que Jesús utiliza el término
“verdaderos adoradores”. Es interesante pero si existen verdaderos adoradores,
también existen falsos adoradores, uno pudiera decir que está adorando a Dios,
pero la pregunta es ¿realmente estamos adorando a Dios?
Un
adorador verdadero tiene estas características, él adora a Dios “en espíritu y
en verdad” el término espíritu habla del ser interior del hombre, en otras
palabras del corazón. El pastor John Macarthur comenta al respecto “lo que
Jesús dice aquí es que una persona debe de adorar no solo en obediencia a las
normas y lugares religiosos (que representa la parte exterior) sino en lo
interno (“en espíritu) con una actitud correcta”. Y en segundo lugar la
adoración tiene que ser “en verdad” que este acorde a las escrituras.
En
nuestros días vemos que para algunos, la actitud humilde y espiritual no
significa gran cosa. Y para otros, la verdad o pureza doctrinal no tiene mucha
importancia. Ambos son parciales, están desequilibrados, y, por lo tanto,
equivocados.”
Notamos
este desvalance en muchas congregaciones, en algunos lugares vemos puro
sentimentalismo, en otros apreciamos alabanzas que no tienen nada de verdad
bíblica, por otro lado también vemos iglesias que carecen de vida espiritual,
cantan “estoy alegre” de una forma triste y apática, cualquiera que entra a
este tipo de congregaciones bien pudiera confundirse que a entrado a un funeral
en vez de una iglesia.
Sin
embargo nuestra adoración no se limita a la música en la iglesia. También
podemos adorar a Dios con nuestra forma de vida. ¿ y cómo hacerlo? En espíritu
y verdad. ¿Sabían que uno puede utilizar camisa y corbata o una falda bien
larga que te llegue a los talones, asistir fielmente a todos los servicios en
su congregación y no adorar a Dios?.
La
adoración va más allá de actos externos de espiritualidad, Dios está más
interesado en lo que tu eres que en lo que tu haces. Así que dediquemos más
tiempo en cultivar nuestro ser interior, que nuestro ser exterior.
También
adoramos a Dios si nuestra vida está acorde a la palabra ¿Cuánto tiempo has
pasado en la biblia aprendiendo como ser un mejor esposo, esposa, padre, madre
, hijo e hija? Si no dejamos que la verdad de Dios transforme nuestra vida, la
mentira del mundo lo hará
Dios
nos ayude a adorar a nuestro Dios de la forma correcta, de corazón y centrados
en la palabra de Dios, este tipo de adoradores es el que el padre busca, este
tipo de adoradores es el que debemos de ser cada uno de nosotros.
octubre 09, 2018
CE - Salmos 29:2
“Dad a Jehová la gloria debida a su nombre; Adorad
a Jehová en la
hermosura de la santidad.”
¿Qué
es adorar a Dios? la palabra adorar significa literalmente “inclinarse o
agacharse” básicamente podríamos decir que es el acto de inclinarse en
homenaje, reconocimiento y sumisión de una autoridad.
En
este texto vemos 3 aspectos importantes en cuanto a nuestra adoración a Dios.
En
primer lugar vemos el agente de nuestra adoración: el texto dice “dad a Jehová
la gloria…adorad a Jehová”, nosotros no adoramos una iglesia, no adoramos una
denominación, no adoramos un ministerio, no adoramos una imagen, no adoramos un
líder, adoramos únicamente a Dios. El creador del universo, el sustentador de
la vida, el Rey de reyes y Señor de señores. Él es nuestro amo nosotros somos
sus siervos, Él es nuestro Padre nosotros somos sus hijos, Él es nuestro Rey
nosotros somos sus súbditos, Él es nuestro Hacedor, nosotros somos sus
criaturas. Él y solamente Él merece toda gloria, honra y adoración por siempre.
En
segundo lugar vemos la razón de nuestra adoración, el texto dice “debida a su
nombre” debemos de adorar a nuestro Dios por el nombre que el posee, ya que su
nombre refleja bien lo que él es ¿Qué significa Jehová? Un diccionario bíblico
lo define de la siguiente manera: la palabra Jehová se ha traducido como “el
que es” haciendo referencia a la autoridad y autonomía del ser de Dios, o el
que “da el ser” aludiendo a su calidad de creador. Pero más exactamente debe
entenderse como “El que está presente” que coincide mejor con la idea bíblica
del Dios vivo, que se manifiesta sensiblemente cómo y cuando lo desea.
Hay
una canción de la Ibi que lleva como título “nombre sobre todo”, es un canción
hermosa que magnifica el nombre de nuestro Dios y dice lo siguiente “Alfa,
Omega, Él que era, es y quien vendrá, quien vive y reina, Y el cielo adora sin
cesar. Tu nombre y gloria es la canción, Que rodea el trono hoy. sus ojos como
fuego y su rostro brilla como el sol, su voz es poderosa, ruge como las olas del
mar. Y al mirarte cae todo ser ante tu gran majestad. Con tu sangre has
comprado gente de toda lengua y nación, toda rodilla a ti se doblará y toda
lengua te confesará: “¡Señor!” Has vencido la muerte y la maldad y en victoria
reinarás por siempre. Santo, Santo, Todopoderoso Digno es Él de adoración, Al
Cordero que crucificado fue sea la gloria, Su nombre sobre todo es.
En
tercer lugar vemos la forma de nuestra adoración. El texto dice “en la
hermosura de la santidad” Nuestra adoración no puede ser superficial,
desagradable ni pecaminosa. Cada vez que vayamos a él debemos ir con un corazón
limpio y puro, un corazón que agrada a Dios. ¿y que podemos hacer si hemos
pecado y ofendido a nuestro creador? pues debemos confesar nuestros pecados e
ir delante de él con un corazón arrepentido. No hay razón por la cual ninguno
de nosotros no pueda ser tan limpio y puro como la blanca nieve. Recuerden que
estamos adorando a un Dios santo y si uno va a él en adoración genuina debe
hacerlo con un corazón limpio. Joseph LeConte dijo lo siguiente sobre la
santidad de Dios “ Esta santidad, es la intensa blancura, pureza, claridad,
brillo y esplendor infinito de su naturaleza perfecta, como una joya sin
mancha, sin defecto y sin color. Todos sus atributos son gloriosos, pero en
éste tenemos una combinación de todos en un conjunto todavía más glorioso. Es
por esta razón que va asociada con tanta frecuencia en la Escritura con la
hermosura divina.
Dios
nos guíe cada día a inclinarnos delante de su presencia y reconocer que solo
somos polvo y agua y que el es maravilloso, hermoso y magnífico. A Dios sea la
gloria.
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