TEMA DEL MES

TEMA DEL MES

marzo 26, 2018

COMPARTIENDO MI CUADERNO ESPIRITUAL SALMOS 119:45

CE - SALMOS 119:45

Salmos 119:45 dice, “Y andaré en libertad, porque busqué tus mandamientos.” 

Ser obedientes a la Palabra de Dios trae una libertad que aunque nos encadenaran, seguiríamos libres (así como le explicó Pablo a Agripa en Hechos 26:29). El problema nuestro, es que siendo libres, no andamos en libertad por no vivir de acuerdo a la Palabra de Dios. Esto nos rinde inefectivos en nuestro servicio al Señor. ¿Se acuerdan de la historia de Pablo y Silas en Filipos? Encerrados en un calabozo, después de haber sido azotados severamente, sus pies asegurados en el cepo; a media noche se encuentran cantando alabanzas a Dios, y todos los presos escuchando. Libres, por vivir la Palabra. Segundos, después, Dios los libera físicamente para que pudieran continuar su servicio a Él. Los siervos del Señor somos libres para servir. Andemos en libertad por ser obedientes a la Palabra de Dios y no nos encadenemos nosotros mismos a las cosas del mundo.

marzo 25, 2018

CUADERNO ESPIRITUAL PARA ESTA SEMANA


TEMA DE LA SEMANA: LIBRES PARA SERVIR


Cuando aceptamos a Jesús como Salvador, Él nos libró espiritualmente, proveyéndo para nosotros la oportunidad de servir al Reino. Y si vamos a servir, tendremos que hacerlo espiritualmente, pues, es la única parte de nosotros que está libre.

Salmos 119:45 dice, “Y andaré en libertad, porque busqué tus mandamientos”.

(1) No podemos servir si no somos libres. Dios ha dado al CDV una visión, armas espirituales y todo lo necesario para servirle. Pero, ¿de qué nos sirve, si insistimos en estar encadenados, presos, o atados a las cosas de este mundo? Si no estamos libres para servir, evangelizar y discipular, ¿de qué nos sirve tener S.E.D?

(2) Debemos andar en libertad. Nuestro espíritu es lo que nos permite hacer esto. Satanás, el mundo y el pecado tienen demasiada influencia sobre nuestra naturaleza carnal. Si intentamos hacer las cosas carnalmente, no podremos, porque nuestra naturaleza carnal está vendida al pecado. Obviamente, tendremos que hacer uso de nuestro cuerpo físico, pero quien debe estar conduciendo es nuestra naturaleza espiritual, no la carnal. La espiritual es la única que está completamente libre de la influencia del enemigo, para poder servir correctamente.

(3) Libertad requiere obediencia. Nunca seremos libres de Satanás, el mundo y el pecado si no vamos a ser obedientes a la Palabra de Dios. No podemos servir a Dios y Su Reino, si no podemos obedecerle cuando nos ordena hacer algo. No podemos avanzar Su agenda, exclavizados a la agenda del enemigo.

No argumentamos el hecho de que tenemos que estudiar, trabajar y cuidar de nuestras familias. Dios exige que hagamos esas cosas. Pero, ninguna de estas cosas vienen antes de nuestro Dios, y ninguna de ellas debieran detenernos de servirle. Mucho menos el deporte, telenovelas, noviazgos, cumpleaños y otras cosas semejantes.

Como siervos del Señor, debemos servir. La única manera para lograrlo es por medio de andar en libertad. No andamos en libertad, si seguimos al mundo.

marzo 23, 2018

COMPARTIENDO MI CUADERNO ESPIRITUAL 1 JUAN 4:8

CE - 1 JUAN 4:8

1 Juan 4:8 dice, “El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor.” 

Los siervos del Señor conocemos a Dios. Conocerle es amarle. Es amar Su Reino. Es amar Su causa. Este amor para Él y lo Suyo, nos motiva a servirle en todo tiempo y todo lugar, no importa cuántos obstáculos el enemigo coloque en nuestro camino.

marzo 22, 2018

COMPARTIENDO MI CUADERNO ESPIRITUAL LUCAS 16:13

CE - LUCAS 16:13

Lucas 16:13 dice, “Ningún siervo puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. 

No podéis servir a Dios y a las riquezas.” No podemos servir a dos personas, porque siempre llegará el momento cuando tendremos que escoger entre el uno o el otro. Los que somos siervos del Señor, amamos a Dios. No podemos servirle a Él, y al mismo tiempo servir al mundo. Servimos a la humanidad en Su Nombre, sin embargo, sabemos quién es nuestro Señor. En el momento de hacernos escoger entre Dios y el hombre, el hombre habrá de darse cuenta rápidamente que servimos a Dios..